En los años 80 la familia Bascuñán criaba caracoles de la especie Helix Aspersa Müller, destinados al mercado gastronómico francés. Durante el proceso, se dieron cuenta de que sus manos estaban sorprendentemente hidratadas, lisas y suaves, y las pequeñas heridas no sólo no se infectaban, sino que además se curaban de manera más rápida.

Es ahí, cuando Don Fernando Bascuñan solicita a su hijo, recién graduado de medicina, que investigue por qué al estar en contacto con la baba de caracol, Elicina, producía estos milagros en las manos. Y lo que comenzó como una curiosidad científica, dio origen a una innovadora empresa con un exitoso producto que se comercializa a más de 50 países del mundo; descubriendo que la Elicina contiene naturalmente una verdadera concentración de ingredientes activos que regeneran y reparan los tejidos del caracol cuando se desplaza y lo protegen de los microorganismos, los contaminantes, e incluso de que se congelen durante el invierno.

Posteriormente, se desarrolló una formula hipoalergénica de alta concentración de Elicina, patentada internacionalmente en 1995, y que, a través de muchos estudios dermatológicos en diferentes países, validó que ELICINA® hidrata, purifica, exfolia, nutre, calma, cicatriza y regenera la piel alterada por el estrés y agentes externos.

Hoy, ELICINA® es una empresa que cumple 25 años, y sigue teniendo un activo Departamento de Investigación & Desarrollo que cada año busca presentar nuevos productos de gran impacto que aporten al bienestar de la piel, con procesos regidos por los procedimientos de las normas de calidad internacionales, respetando, de manera sustentable, la apacible vida e integridad de cada uno de los Caracoles Chilenos que son parte de la familia.